Las causas de la obesidad son complejas. Sin embargo, el consenso científico indica que la obesidad se origina en el consumo de más calorías que las que el cuerpo utiliza. Una dieta mala y la falta de actividad física, que resultan en un desequilibrio de energía (se consumen más calorías de las que se gastan) son los factores más importantes que contribuyen al aumento del sobrepeso y la obesidad en Estados Unidos.
El Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias, en su informe de 2004 sobre la obesidad infantil explicó que: "a pesar de que la relación 'ingesta de energía = gasto de energía' parece ser una ecuación bastante simple, en realidad es extraordinariamente compleja si se considera la cantidad de factores genéticos, biológicos, psicológicos, socioculturales y ambientales que afectan a ambas partes de la ecuación y las interrelaciones entre estos factores". Es decir, muchos factores pueden contribuir al problema de la obesidad, entre ellos: la cantidad y la calidad de alimentos y bebidas que consumimos, la cantidad de ejercicio que realizamos y nuestro historial genético familiar.
Mientras que el historial familiar tiene su papel en el riesgo de contraer enfermedades crónicas como la obesidad, nuestras elecciones diarias en cuanto al estilo de vida (lo que comemos y bebemos y si hacemos actividad física o no) afectan a nuestra salud.
La mayoría de las bebidas carbonatadas comunes de los Estados Unidos están endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa, una clase de azúcar, y sí contienen calorías. Las calorías provenientes de las bebidas carbonatadas con azúcar, al igual que las calorías provenientes de otros alimentos y bebidas, pueden contribuir con el aumento de peso si una persona consume más de las que utiliza.
Los estudios que han analizado si las personas con dietas con mayor cantidad de azúcar tienen más predisposición a la obesidad han arrojado resultados contradictorios. Muchos estudios sostienen que las personas que consumen mayor cantidad de azúcar no son más propensas, y probablemente lo sean menos, a ser obesas que el resto. El Instituto de Medicina publicó en sus Ingestas dietéticas de referencia para energía, carbohidratos, fibra, grasas, ácidos grasos, colesterol, proteínas y aminoácidos del año 2002 que "no existe una relación clara ni consistente entre el aumento de ingesta de azúcares agregadas y el IMC [Índice de Masa Corporal]".
El Comité Asesor de las Pautas Dietéticas de 2005, un comité conjunto del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. junto al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos establecieron que:
En comparación con los individuos que consumen pequeñas cantidades de alimentos y bebidas con altos valores de azúcar agregada, aquellos que consumen grandes cantidades tienden a consumir más calorías pero menores cantidades de micronutrientes. A pesar de que se necesita investigar más, los estudios retrospectivos disponibles sugieren una relación positiva entre el consumo de bebidas con azúcar y el aumento de peso. Una ingesta reducida de azúcares agregadas (especialmente de bebidas con azúcar) puede ayudar a alcanzar las ingestas recomendadas de nutrientes y un control del peso.
El comité de las Pautas Dietéticas también señaló que el azúcar por sí misma no es perjudicial para la salud, pero sí contiene calorías:
El problema con el azúcar agregada consiste en que las azúcares por sí mismas no son perjudiciales para la salud. En cambio, las azúcares agregadas a la dieta sólo proporcionan calorías. Por lo tanto, determinadas cantidades de azúcares agregadas se compensan con la disminución de la ingesta de alimentos con más nutrientes y/o se agregan más azúcares a las ya consumidas y se incrementa la ingesta de calorías. Una mayor ingesta de calorías puede provocar, a su vez, un aumento de peso.
La conclusión es que las personas deberían consumir una variedad de alimentos y bebidas, administrar las calorías para mantener el peso corporal y realizar actividad física todos los días. Si tiene inquietudes específicas sobre su peso corporal o alimentación, debe consultar con su proveedor de atención médica o dietista certificado. Para obtener más información sobre estos temas, puede visitar los siguientes sitios web: