Los jugos fortificados ayudan a contrarrestar el bajo consumo de vitamina D

En el pasado, la debilidad en los huesos y las fracturas se consideraban parte del proceso de envejecimiento. Hoy ya no es así. Ahora sabemos que las personas, cualquiera sea su edad, pueden hacer mucho para mantener la resistencia de los huesos y prevenir las fracturas.1

Desde hace algún tiempo, los consumidores vienen escuchando que el ejercicio regular y una dieta saludable con suficiente calcio ayudan a las adolescentes y adultas jóvenes de piel blanca y a las mujeres asiáticas a mantener una buena salud ósea y pueden reducir el alto riesgo de sufrir osteoporosis. De hecho, incluso la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) ha aprobado la descripción de los beneficios para la salud con este fin.

Ésas son muy buenas noticias.

Más recientemente, los traumatólogos también han comenzado a instar a las personas con riesgo de osteoporosis a evaluar su consumo de vitamina D, otro nutriente fundamental para la salud ósea. El cuerpo necesita vitamina D para absorber el calcio. Las investigaciones recientes muestras que muchos consumidores no toman la vitamina D que necesitan.

Si bien los casos clínicos de deficiencia de vitamina D (que se manifiesta como raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos) son poco frecuentes en los EE. UU., se ha descubierto recientemente que la ingesta inadecuada era mucho más frecuente de lo que se pensaba. Un análisis de datos de consumo alimenticio recopilados por la Encuesta Continua de Ingesta de Alimentos por Individuos (Continuing Survey of Food Intake of Individuals, CSFII) y la Encuesta sobre el Examen de la Salud y Nutrición Nacional (National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES) de los EE. UU. dirigido por la Dra. Carolyn Moore, científica de alto rango en el Instituto de Bebidas, encontró que sólo el 10% de los adultos entre los 51 y 70 años de edad, y sólo el 2% de ellos mayores de 70 años, cubrían las necesidades diarias de vitamina D con alimentos únicamente. El estudio, que apareció en la revista científica Journal of the American Dietetic Association en 2004, también descubrió consumos inadecuados entre las mujeres adolescentes.

Las principales fuentes de vitamina D en la dieta de los estadounidenses son la leche fortificada y los cereales listos para el consumo. Sin embargo, el consumo de leche ha descendido notablemente en las últimas décadas, una situación que, según Moore, puede estar limitando el consumo de este nutriente esencial en algunos individuos. Moore también cree que la cantidad de alimentos y bebidas fortificadas con vitamina D debe incrementarse para ayudar a aliviar el problema.

Las investigaciones iniciadas por Moore y dirigidas conjuntamente con el Dr. Michael Holick del Laboratorio de Investigaciones sobre Salud Ósea y Vitamina D (Vitamin D and Bone Health Research Laboratory) de la Facultad de Medicina de Boston (Boston University Medical School), demostraron que el cuerpo absorbe rápidamente la vitamina D cuando se agrega a la leche descremada y al jugo de naranja.2 Como resultado de estos hallazgos, la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. aprobó el agregado de vitamina D a las bebidas a base de jugo y a los jugos fortificados con calcio en 2003.


Fuentes
  1. Informe de la Dirección General de Salud Pública de 2004 sobre la salud y la osteoporosis (en inglés).
  2. Moore C, Murphy MM, Keast DR, Holick MF. Ingesta de vitamina D en los Estados Unidos. J Am Diet Assoc. (EE. UU.) Junio de 2004;104(6):980-3 (en inglés).
 
Temas relacionados