A diario, la mayoría de las personas incorporan suficiente cantidad de líquidos cuando beben con normalidad; por ejemplo, en las comidas y refrigerios. Sin embargo, los niños, las personas mayores, las personas que trabajan en climas cálidos y aquéllos que hacen ejercicio vigorosamente deben prestar mucha atención a las necesidades de hidratación.
Si no incorpora todo el líquido que su cuerpo necesita, puede comenzar a sentirse mareado, tener dolor de cabeza o sufrir calambres musculares. Incluso la deshidratación leve puede incidir en el rendimiento físico y mental, mientras que la deshidratación severa puede poner la vida en peligro.
Dado que la deshidratación puede aparecer rápidamente en ciertas condiciones, es importante reconocer los siguientes síntomas en las demás personas y actuar de inmediato para ayudarlos a refrescarse y a rehidratarse:
A fin de evitar la deshidratación y lograr el máximo desempeño, preste atención a su sed y asegúrese de consumir una gran cantidad de líquidos durante todo el día. A continuación, se enumeran algunos consejos para mantener el cuerpo hidratado.
Los ancianos ingieren menos cantidad de líquidos de lo necesario. Con el transcurso del tiempo, el cuerpo pierde la capacidad de detectar la sed. Algunas personas mayores también tienen escasa memoria, presentan inmovilidad o padecen enfermedades, lo cual puede dar como resultado una disminución del consumo de líquidos. A su vez, existen ciertos medicamentos que pueden bloquear el mecanismo de la sed.