El calcio es un mineral que representa del 1 al 2% del peso corporal. Es el componente principal de los huesos y dientes, y también interviene en la formación y conservación de los huesos. Además de su importancia en la salud ósea, el calcio cumple funciones en diferentes procesos corporales, entre ellos la función muscular y nerviosa, la secreción glandular y la coagulación sanguínea.
La leche y sus derivados como el queso, el yogur, el helado y los alimentos elaborados con leche aportan la mayor parte de calcio en casi todas las dietas de los estadounidenses. Sin embargo, las verduras de hojas verdes, el brécol, las sardinas, el salmón enlatado, el queso de soja y las legumbres son también fuentes importantes de calcio. La mayoría de los alimentos y las bebidas como los jugos, las bebidas a base de soja y el agua se pueden conseguir fortificados con calcio; por lo tanto, verifique si está indicado en la etiqueta.
La recomendación diaria de calcio para los niños de 4 a 8 años es 800 miligramos. Los niños y adolescentes de 9 a 18 años necesitan 1300 miligramos de calcio por día, mientras que los hombres y mujeres de 19 a 50 años deben ingerir 1000 miligramos. Los adultos mayores de 50 años necesitan 1200 miligramos por día. Las mujeres embarazadas y las lactantes de 14 a 18 años deben ingerir 1300 miligramos por día, mientras que las mayores de 19 años necesitan 1000 miligramos.
Salud ósea y osteoporosis: En un informe del La Dirección General de Salud Pública de los Estados Unidos se afirma que más del 75% de los estadounidenses no ingiere la cantidad adecuada de calcio.